Consejos para hacer videos para empresa

En busca de los miles de clientes potenciales que encontramos en los mercados, existen exitosas estrategias para diseñar los vídeos corporativos que deseamos subir en el blog, página web, tienda online y redes sociales de nuestras marcas. Nuestro equipo de creativos debe considerar aspectos como nuestra personalidad gráfica, el público al que va dirigido, la duración y el presupuesto.

Imágenes y sonidos atractivos

Primero debemos responder estas preguntas: ¿Qué queremos decir?, ¿a quién le estamos hablando?, ¿qué queremos lograr? Si esto no está lo suficientemente claro, los resultados se verán en la sala de edición y postproducción, donde ya será demasiado tarde y quizá haya que grabar nuevamente.

Algunas de las estrategias más acertadas para grabar y editar el vídeo de tu empresa son las siguientes:

Ser empáticos con el espectador

Antes de vender las ventajas que ofrecen los servicios de nuestra empresa, tenemos que conectarnos con la necesidad o problema real de nuestro posible cliente, colocarnos en su piel. De esta manera verá el vídeo y lo atraeremos de forma inmediata porque le estamos hablando con su mismo código, en su mismo idioma.

Claridad en el mensaje

Después de plantear la necesidad al usuario, ofrecemos la solución con una información precisa, coherente, concisa y directa, sin rodeos. El libreto o guion debe estar escrito de una manera simple y comprensible, sin artilugios expresivos o poéticos. En la grabación los planos deben ser lo suficientemente simples para que el mensaje lo comprenda una persona promedio y al mismo tiempo sean poderosos para transmitir el concepto de nuestra marca en 30 segundos.  

Atrevernos a ser simples

Esto no significa que el clip va a ser aburrido, simplón o desabrido. En diseño existe la premisa “menos es más”. Esto también lo aplicamos en el audiovisual, la economía de los recursos, es decir, si en un diálogo de 2 personajes puedes mostrar la situación, no necesitamos un tercero. O por ejemplo quizá no tenemos el presupuesto para contratar a una cantante internacional para promocionar nuestro producto, pero sí tenemos la opción de buscar a un artista joven de nuestro país que transmita un mensaje más cercano a nuestro público.

O en el caso de que nuestra audiencia sea infantil, quizá sea más acertado invertir más dinero en contratar a un dibujante que cree una animación y el servicio de grabación de voces, porque el mensaje llega de una forma más directa si viene de un personaje animado que de un actor.

Muchos son los ejemplos, pero lo importante es trabajar con eficiencia de recursos.  

Todo es cuestión de formato

Ya sea en motion graphics o imágenes grabadas en tiempo real, independientemente del tipo de imágenes con las que queremos trabajar, éstas deben ser producidas con los altos estándares de calidad. No hace falta que el espectador sepa algo de producción audiovisual. Si mira un vídeo de baja calidad, lo va a percibir de forma inmediata, sabrá que algo no está bien. Especialmente en un mundo tan competitivo como el del marketing donde la calidad es alta. Un producto mal hecho será desechado rápidamente, el cliente cerrará el clip en el segundo 2.

Brevedad, rapidez

El promedio de un videoclip publicitario es de 30 segundos, no más. Nuestros niveles de atención son cada vez más cortos. Cuando navegamos en Internet, queremos verlo todo de forma casi instantánea y más si podemos encontrar de todo en un mismo lugar. La competición es alta. Debemos ser capaces de producir un vídeo de calidad, conciso, con nuestra personalidad para atraer y conmover a nuestros clientes en el menor tiempo posible. Incluso debemos pensar en la rapidez de la conexión Wi-Fi. No en todos los países el acceso a la banda ancha es tan alto, es importante escoger un formato de calidad, que sea lo suficientemente ligero para que sea visto por nuestros clientes potenciales.

¿Nuestro logo dónde va?

Los expertos nos aconsejan presentar el logo de nuestra empresa en un momento dentro de los primeros 5 segundos del vídeo. En caso de que nuestro usuario decida saltarlo o cerrarlo, su mente habrá captado el nombre y la imagen de nuestra marca. Al final del vídeo también debemos recordar nuestro nombre con un eslogan o una frase pegadiza.

Sonido ecualizado a la perfección

Si nuestras imágenes son asombrosas pero nuestro sonido es una pesadilla, seguramente perdamos al consumidor. Nuestra audición recibe otra información de forma consciente y subconsciente. Al diseñar la música de nuestro vídeo con fines artísticos y dramáticos, no solamente va a acompañar a la imagen, sino también va a conmover a nuestros clientes, va a provocar emoción, y la emoción vende.

No solamente la música de fondo, sino los diálogos, voces de locución, efectos sonoros debemos editarlos, limpiarlos, ecualizarlos para que el vídeo sea una experiencia de agrado a nuestros espectadores.

Hoy en día debemos ir más allá de atraer a nuestros clientes potenciales, engancharlos y enamorarlos de tal manera que compartan en sus redes sociales nuestros contenidos. Uno de los métodos para lograrlos es entregarles un vídeo emotivo, poderoso y único.


Alonso Abellán

Licenciado en Publicidad y RRPP en la Universidad de Alicante. Realizador audiovisual por ocio y por profesión, desde el 2012 inmerso en el mundo del Marketing Online.

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